Keep Calm and Invest in R&D

KeepCalm and Invest in R&DEn esta competición deportiva que tenemos el gran @XavierFerras y servidor por aportar evidencias de que apostar de manera decidida y seria por la ciencia y la tecnología es la mejor apuesta posible en este siglo XXI, ayer Xavier se me adelantaba con la referencia al cuadro de indicadores de ciencia y tecnología 2014 de la National Science Foundation. Lo explica muy bien en su post, así que no me extiendo, te lo lees allí.

También ayer Joel Kurtzman publicaba en Harvard Business Review un excelente post “Four Reasons to Believe in a Second American Century“. No por casualidad utiliza el término “Renaissance”, y menos por casualidad nos cuenta los cuatro factores que le llevan a pensar que USA no ha perdido todavía la carrera del Siglo XXI.

El primero: sus magníficas infraestructuras públicas y privadas de I+D, concentradas en polos que lideran el conocimiento global.

“Other countries would love to have a cluster of research institutions like those located in Cambridge. And the fact is, Cambridge is just one of several such clusters in the United States. There is the Bay Area, encompassing the Universities of California at San Francisco and Berkeley as well as Stanford; the area around San Diego; Research Triangle in North Carolina; the area around Austin and Houston Texas; the I-95 corridor in New Jersey; as well as Seattle and many other areas of the country.”

El segundo: el renacimiento de la industria, y una industria caracterizada además por fabricar productos tecnológicamente avanzados. Tercero viene la energía, y cuarto, el capital.

Nos bastaría en Euskadi con apostar en serio por la industria y por el conocimiento para convertirnos en un polo de ese segundo renacimiento. Si esas dos máquinas funcionan, serán la locomotora que arrastrará al resto del país hacia el futuro.

Keep Calm, and Invest in Science,Technology & Industry…

Tiempos difíciles

Asisto, entre el interés y el desconcierto, a la conversación global sobre el futuro de los países desarrollados en general, y del nuestro en particular.

En un lado de la conversación, los organismos multilaterales que nos leen una y otra vez el libro de recetas de la austeridad y la competitividad por la vía de costes (nos las acaba de recordar el FMI, por si se nos habían olvidado: moderación de salarios y abaratamiento del despido). Están además últimamente encantados de haberse conocido, porque los datos macroeconómicos apuntan a una recuperación en 2014, que ellos atribuyen a sus recetas (los últimos datos del PMI apuntan a una franca recuperación, por fin).

Markit PMI - February 2014En el otro lado de la mesa, varios premios Nobel (Joseph Stiglitz, Michael Spence, Paul Krugman…) que avisan que esas recetas nos llevarán en el mejor de los casos a una economía de crecimiento raquítico, y a una sociedad dividida por la desigualdad (como muestra el último artículo de esta semana de Krugman, Stagnation by design). Para evitarlo, proponen más generosidad con los estímulos a la economía, y más exigencia con la redistribución de la riqueza. Claro que esas medidas incrementan una deuda que ya parece inasumible en su tamaño actual…

Escucho a unos y otros, y no puedo dejar de pensar que vienen tiempos difíciles, en cualquier caso. Las personas, las empresas, las instituciones, se enfrentan a una creciente complejidad e incertidumbre, a paradojas que nos paralizan e impiden que tomemos decisiones, que hagamos apuestas a largo plazo…

En medio de esta oscuridad, de este tiempo revuelto y de estos cielos grises y lluviosos, ha entrado como un rayo de luz la entrevista de Nuccio Ordine (la pista me la dejó en Twitter @vicentebou, mil gracias). Nuccio Ordine es filósofo, profesor universitario, y uno de los mayores expertos contemporáneos en el Renacimiento (es Fellow del Harvard University Center for Italian Renaissance Studies, por ejemplo). ¿Te has saltado el link? No lo hagas: lee la entrevista, es espectacular.

ordine_foto-PRIMO-PIANOLas recetas de este joven precisamente se centran en dejar de escuchar a los economistas, y volver la mirada a la cultura y a los clásicos, que nos ayudarán a recordar que estos problemas nos han acompañado desde antiguo, y siempre han tenido la misma solución: personas que dejen de preocuparse de la economía, y se centren en lo importante, en el sentido de la vida, en crecer como personas y no como cuentas corrientes o productos interiores y brutos. Leeré con atención su libro La utilidad de lo inútil, que tiene una pinta inmejorable, ya os contaré.

En tiempos difíciles nos queda la esperanza, siempre… Para que el invierno no os encoja los corazones, os dejo con las recetas de Morfeo contra los tiempos difíciles.

Yo las suelo escuchar de vez en cuando, cuando ando bajo de moral, y luego subo el volumen para que me arrastren los tambores de Zion.

Esta semana me ha escrito Barack el post

Esta semana me han escrito el post. Ha sido Barack Obama, en el Discurso sobre el Estado de la Unión. No sé si le hará caso el Congreso, pero este joven sabe lo que su país tiene que hacer, y lo explica alto y claro.

También sabe elegir el orden. Sus primeras palabras, las ha centrado en la necesidad de reducir la desigualdad

Hoy, después de cuatro años de crecimiento económico, las ganancias corporativas y los precios bursátiles casi nunca han estado tan altos y aquellos en la cima nunca han tenido más éxito. Pero los salarios promedio casi no se han movido. La desigualdad se ha acentuado. El ascenso social se ha paralizado. La dura realidad y fría es que incluso en medio de una recuperación, demasiadas personas que viven en Estados Unidos trabajan más que nunca solo para salir adelante, por no logran mejorar su situación. Y demasiadas personas todavía no tienen trabajo.

¿Se le entiende bastante bien, verdad? E inmediatamente después, en segundo lugar, la otra apuesta en la que se juegan el futuro:

También tenemos la oportunidad, ahora mismo, de ganarles a otros países en la carrera hacia la próxima oleada de trabajos de fabricación de alta tecnología. Mi administración ha lanzado dos centros para la fabricación de alta tecnología en Raleigh y Youngstown, donde hemos conectado a empresas con universidades de investigación para ayudar a Estados Unidos a liderar el mundo con tecnologías avanzadas.

Esta noche aprovecho para anunciar que vamos a lanzar seis más este año.

Proyectos de ley bipartidistas en las dos cámaras podrían duplicar el número de estos centros y los empleos que crearían. Así que pongan esos proyectos de ley en mi despacho y ayudemos a más personas que viven en Estados Unidos a regresar al trabajo.

Hagamos más para ayudar a los empresarios y los dueños de pequeñas empresas que crean la mayoría de los trabajos nuevos en Estados Unidos. En los últimos cinco años, mi administración ha hecho más préstamos a dueños de pequeñas empresas que cualquier otra. Cuando el noventa y ocho por ciento de nuestros exportadores son pequeñas empresas, nuevas asociaciones comerciales con Europa y la región Asia-Pacífico les ayudarán a crear más trabajos.

Debemos trabajar juntos en herramientas como la autoridad de promoción comercial bipartidista para proteger a nuestros trabajadores, proteger nuestro medio ambiente y crear nuevos mercados para nuevos productos que tengan la marca de “Hecho en EE. UU.” China y Europa no se están quedando al margen. Nosotros tampoco debemos hacerlo.

Sabemos que la nación que hoy apueste por la innovación será mañana la dueña de la economía mundial. Esa es una ventaja a la que no puede renunciar Estados Unidos. La investigación financiada con fondos federales contribuyó a que surgieran las ideas y los inventos detrás de Google y de los teléfonos inteligentes.

Y por eso el Congreso debería reparar los daños que causaron los recortes en investigación del año pasado, para que podamos dar rienda suelta al próximo gran descubrimiento estadounidense, ya sea de vacunas que se adelantan a bacterias resistentes a fármacos, o un material tan fino como el papel que es más fuerte que el acero.

Y aprobemos un proyecto de ley de reforma de patentes que ayude a nuestras empresas a concentrarse en la innovación, no en litigios innecesarios y costosos.

Igual que los discursos aquí ¿verdad? Ahora, mira esta tabla, con la evolución del porcentaje del desempleo en USA, desde que Obama está de Presidente. Y me sacas alguna conclusión, por favor.

USA unemployment rate

Un salto de fe

Los jóvenes del Foro de Davos se han debido acordar de la escena en la que Indiana Jones supera la tercera prueba para alcanzar el Santo Grial, y por eso esta tarde cerrarán su encuentro anual con una conferencia que han titulado “Leap of Faith” (Salto de Fe).

Indiana Jones Leap of faithY es que, después de las pruebas de esta crisis global, les parece que tienen al alcance de la mano el nuevo Santo Grial, el “Crecimiento de la Economía”, que solucionará todos nuestros problemas.

No se acuerdan bien de cómo acababa la película… Indy aprendía que es precisamente la ambición de la riqueza lo nos precipita al abismo…De nada sirve el crecimiento, si las desigualdades se instalan y van minando los principios básicos que sostienen la sociedad.

Ni el informe que ha publicado el lunes Oxfam “Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica“, ni la intervención del Nobel Stiglitz en el propio Foro de Davos, les van a cambiar el paso… Stiglitz ha recordado en su charla su artículo de hace un par de años “Of the 1%, by the 1%, for the 1%”, jugando con las palabras de Lincoln “Un gobierno de las pueblo, por el pueblo y para el pueblo”…

También le han preguntado a Bill Gates por el informe de Oxfam, y se ha venido a encoger de hombros: seguirá habiendo desigualdades, sí, qué se le va a hacer. No ha llegado a usar el argumento que usó el alcalde de Londres (“No habrá igualdad económica porque hay personas muy estúpidas”), pero ha venido a decir lo mismo (por cierto, hablando de desigualdades y estúpidos, Davos 85% chicos, 15% chicas).

Ven la desigualdad como un efecto colateral del capitalismo global, y piensan “Cuando volvamos a crecer, se les pasarán estas manías. Ya tenemos al alcance de la mano el Grial, nos falta solo un salto de fe…”.

Se equivocan de salto, no superarán la tercera prueba del Grial…

El discurso de Davos esta tarde sin duda con alguna referencia al “problema” de la desigualdad, son muy políticamente correctos. Pero no hablarán alto y claro, no dirán que la desigualdad es el verdadero y principal reto al que nos enfrentamos en los países avanzados. Vamos a crecer tan despacio que sólo se va a crear riqueza para los más ricos, y las desigualdades irán a peor.

El que sí está hablando claro es el Nobel Michael Spence, en sus dos últimos posts en Project Syndicate: “The Distributional Challenge” (9 de enero) y “The Real Challenges to Growth” (23 de enero).

En este último post, nos explica el verdadero problema que, por ejemplo, tiene Euskadi. Los gobiernos tienen menos dinero, y lo están usando para amortiguar la desigualdad a corto (educación, sanidad, empleo…). Pero no les queda para invertir con decisión en apuestas que garanticen la prosperidad a medio y largo plazo (ciencia y tecnología, por ejemplo). Y sin esas apuestas, seguiremos sin generar empleo, y seguiremos asomados al borde del abismo.

Igual que Indiana Jones en busca del Grial, si queremos pasar esta última prueba de la crisis necesitamos dar un salto de fe. Construir un gran pacto del conjunto de la sociedad para recuperar con decisión las apuestas de largo plazo, en el que todos aportemos en la medida de nuestras posibilidades. Y para eso, lo primero es que todos vayamos en la misma trainera.

Vamos, las manos a los remos!

Mudarse contra la desolación

“Habian llegado a la Desolacion del Dragon
y a los ultimos dias del año.”
JRR Tolkien, El Hobbit, Capítulo XI “En el umbral”

En estos tiempos de oscuridad que nos ha dejado la crisis y de reformas que han estropeado más de lo que han arreglado, muchas personas han recordado la quinta regla de discernimiento que propone San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales “En tiempo de desolación, nunca hacer mudanza” (que, por cierto, tiene una longitud ideal para Twitter).

Alguna vez me han comentado que la cita era incompleta, que realmente el consejo ignaciano no se limitaba a esa recomendación. LLegué a buscar la cita completa, sin éxito: el texto entero de la quinta regla no hace sino explicar el sentido de la cita, sin aportar nada diferente.

ErnioHe necesitado la ayuda de la Providencia para que la respuesta me llegara esta semana, sin yo buscarla. Bastaba con leer unas líneas más, para descubrir que después de la quinta regla, San Ignacio dejó escrita la sexta, que empieza asÍ:

Dado que en la desolación no debemos mudar los primeros propósitos,
mucho aprovecha el intenso mudarse contra la misma desolación (…)

Necesitaría más espacio, y más conocimiento, para hablarte del resto de las reglas, en las que explica el sentido de la consolación y la desolación, y las trampas de ambos estados del alma. Pero me ha parecido oportuno dejarte aquí la sexta, aprovecha el intenso mudarse contra la misma desolación…

Porque leemos las recetas de unos y otros para salir de la crisis, pero empezamos a estar un poquito hartos ya de recetas, lo que queremos es dejar de estar enfermos… Habrás leído ayer viernes a Garicano, de la London School of Economics ‘Hay que decidir si queremos ser Dinamarca o Venezuela’, o el lunes el lúcido artículo de su amigo Jesús Fernández Villaverde (Profesor de la Universidad de Pennsylvania) “No querer hacer las cosas bien“.

Podrán gustar más o menos los diagnósticos o los planes de tratamiento de unos y otros, pero el tema hace tiempo que ya no es ése ¿de qué sirven ya las columnas en los periódicos, los posts en los blogs, las frases ingeniosas en twitter? ¿de qué sirven las movilizaciones ciudadanas? ¿quién cogerá de una vez el timón y nos sacará de esta ruta a la perdición que llevamos, en vez de señalarla con el dedo…?

El tiempo de desolación está haciéndose demasiado largo, y se nos está empezando a meter por dentro de los huesos. Por eso nos conviene recordar el consejo de Ignacio, …mudarse contra la desolación. Nadie cogerá el timón si no lo cogemos nosotros, cambiamos por dentro, luchamos contra la oscuridad, que es la única forma efectiva por la que podremos empezar a cambiar lo que tenemos fuera…

Para hacer esa mudanza, Ignacio recomienda que tratemos de mantener encendido el faro de la consolación, marcar como si fueran balizas los días en los que nos parece que vamos por el buen camino, que esas emociones nos sirvan como luz. No olvides que no será la fuerza de la lógica o la razón la que transforme esta sociedad, sino la fuerza de nuestras emociones, infinitamente más poderosas, las que acabarán prendiendo fuego a todo lo que nos está impidiendo encontrar la salida.

Tenemos que esperar al verano para ver cómo acaba “La Desolación de Smaug”, (aunque ya Thorin les ha dejado dicho a los enanos cómo acabará y en los títulos finales se oía la preciosa canción de Ed Sheeran…)

“Si esto acaba en fuego, entonces, arderemos todos juntos”

 

La desesperación de Casandra

Cuando el ejército aqueo se retira de las murallas de Troya, y deja un enorme caballo de madera ante sus puertas como regalo, Casandra avisa a los troyanos de la trampa, pero no le hacen caso. Apolo le había concedido el don de ver el futuro, pero después la castigó privándola del don de la persuasión, de forma que nadie creería sus visiones.

Puedo imaginar la desesperación de Casandra. La crisis se ha retirado de nuestras murallas, y nos ha dejado en la puerta un año 2014 con un lazo que lleva escrita la palabra “Recuperación Económica”. Con la misma claridad que Casandra, veo el desastre que traería aceptar ese regalo, pensar que podemos bajar la guardia. Sentarnos en el sofá a contemplar cómo el Banco Central europeo y sus políticas monetarias y de austeridad nos llevan de nuevo a la prosperidad.

Nos queda mucha tarea, y una tarea además urgente. Debemos ser exigentes, compararnos con los mejores, en una carrera global en la que hay dos frentes de trabajo muy claros: conectarnos con la ola de crecimiento que traerá la industria del conocimiento, y conseguir mantener una sociedad cohesionada, corrigiendo la brecha de desigualdad que los últimos años han ensanchado (cuya expresión más evidente es la brecha abierta entre quienes mantienen un empleo, y quienes lo han perdido).

Ya sabemos lo que ocurrirá si dejamos actuar a las fuerzas del mercado… Si no leíste el artículo de ayer “El mito de la incompetencia del estado“, no dejes de hacerlo: explica de forma muy clara por qué resulta clave en este momento construir un sistema de innovación que oriente adecuadamente las apuestas de largo plazo de los países. La víspera, en el Times Higher Education, un artículo titulado “Innovation’s core values”, explicaba la necesidad de que UK apostase por una potente infraestructura de Centros Tecnológicos:

Britain needs “Fraunhofer centres” as well as Catapults if the ‘invention revolution’ is to materialise..

Y me dirás, “Casandra, eres una exagerada, en Euskadi tenemos ya Centros Tecnológicos...”. Y yo te contestaré: “Sí, que en los últimos años han ido reduciendo su nivel de financiación en sus apuestas de I+D a largo plazo, mientras que los del Fraunhofer lo han mantenido. Y que apenas han abordado el reto de globalizar su actividad, mientras que el Fraunhofer tiene Centros ya en USA, China, Portugal, Italia, Suecia y Chile“.

No nos salvarán apuestas tibias, ni políticas continuistas. Es preciso transformar en profundidad nuestra industria, nuestras infraestructuras del conocimiento, universidades y centros tecnológicos, nuestro modelo de empleo y relaciones laborales… Y no lo estamos haciendo, desde luego no con el ritmo e intensidad que serían necesarios.

12 monkeysEn la magnífica película “Doce Monos” (Gilliam, 1995), al protagonista también le diagnostican el “síndrome de Casandra”, el pobre creía que venía de un futuro devastado por nuestros errores, pero nadie le hacía caso… No te contaré el final, aunque sí te diré que cambiar el futuro, siempre está en nuestras manos, Ismael Serrano te explica en su canción “Casandra” cómo se hace : )

El sueño de Merlín (II)

Estaba soñando, como la última vez, y en mi sueño me sentaba junto a Merlín frente a una hoguera. Miraba las llamas con atención, pensativo.
- ¿Qué ves en el fuego, Merlín?
- Veo el futuro, siempre en movimiento.
- ¿Y qué ves en el futuro? ¿Ves el Renacimiento de Camelot?

FlamesMerlín contestó, distraído “El futuro siempre nos devuelve la mirada…“. Miré con más atención, y entonces pude ver que al otro lado del fuego se sentaban cuatro magos, que hablaban entre ellos.

El primero dijo “Vengo del futuro, y en él he visto que la prosperidad florecía en los países que habían apostado por la industria del conocimiento, Debemos ir a contárselo al rey: para que Camelot renazca, es vital que apueste por su industria, y por el conocimiento.”

Entonces el segundo contestó “Yo también vengo del futuro, y en él he visto que el futuro de los países no dependerá sólo de su capacidad de crear riqueza, sino de la justicia con la que la distribuyan entre sus ciudadanas y ciudadanos. ¿De qué sirve la prosperidad, crear más riqueza, si no se reparte adecuadamente? Debemos ir a contárselo al rey: los países que no aprendan esa lección, verán su futuro amenazado

El tercero también habló “Amigos, yo también vengo del futuro, y en él he visto una nueva forma de medir y entender la prosperidad, radicalmente distinta. Debemos ir a avisarle a rey, para que entienda que el bienestar de los ciudadanos de Camelot no dependerá de los bienes materiales que acumulen y consuman, sino de las ideas que compartan

El último intervino entonces “Qué equivocados estáis los tres. Yo acabo de llegar del futuro, y he visto que allí no son los reyes los que deciden el futuro de los pueblos, sino los propios ciudadanos. No perdáis el tiempo hablando con el rey, que sólo vive en el presente. Vayamos a la plaza del pueblo, y allí contemos cada uno el futuro que hemos visto. Las personas sabrán qué hacer

Volví a mirar a Merlín, que removía las brasas con su bastón. Sonreía cuando me preguntó:
- ¿Ya has visto el futuro? ¿Ya sabes lo que tienes qué hacer este año?
- No sé Merlín, me parece que todos los magos han dicho la verdad. No sabría distinguir cuál de los cuatro tiene la llave que abre el futuro de Camelot.
- Quizá porque el futuro siempre está detrás de muchas puertas, y no basta una sola llave para abrirlas todas, aprendiz de mago.

Entonces me he despertado. Este Merlín siempre te acaba dejando más preguntas que respuestas en sus sueños… He pensado que me perderé en la montaña y  le preguntaré a la Dama del Lago, ella siempre sabe qué hacer. Mientras tanto, os cuento esta historia, lo mismo Merlín os ha visitado también a vosotros en vuestros sueños : )