wokaeuskadi09 – maneras de vivir

Recuerdo cuando estaba estudiando la carrera, y en la Margen Izquierda teníamos los niveles de paro más altos de Europa. Recuerdo que hubo varios que me dijeron: vete, porque aquí no hay futuro. Muchos se fueron: algunos volvieron con sus familias a sus lugares de origen, otros siguiendo la reconversión siderúrgica o naval, otros buscando un empleo…

Recuerdo que decidí quedarme y por alguna balda tengo la tesis en la que puse más corazón que cabeza: “Localización e Implantación de Nuevas Actividades Industriales en Construcciones Industriales en Desuso en Áreas Metropolitanas en Declive“.

Lo cierto es que hay crisis que golpean duro, y que de esos golpes no te recuperas de la noche a la mañana. Hoy, treinta años después, Sestao sigue teniendo el triste record de ser el municipio de Bizkaia con la mayor tasa de paro, y hay varias personas que me dicen que no saben por qué sigo viviendo en mi pueblo, cuando podría elegir otros lugares mejores en los que vivir. Lo cierto es que me gusta Sestao, me gusta que mis hijos crezcan conociendo una sociedad en la que hay luces y sombras, más y menos, arriba y abajo, dentro y fuera. Otra cosa es engañarse.

Por lo que sé, a Euskadi esta crisis nos va a pegar duro. Tan duro como pegó a Sestao la crisis anterior. Muchas de nuestras industrias lo van a pasar mal, y mis hijos van a tener que volver a ver lo que yo ya tuve la desgracia de conocer: a los trabajadores vaciando en las calles su desesperación, la frustración de no entender nada, de haber perdido el futuro sin haberlo apostado.

Así que llego a WOKA con sentimientos encontrados. Porque sé que hay futuro para los que elijamos quedarnos, y que el futuro será mejor (aunque diferente).  Pero también sé que muchas personas van (o vamos) a pasar una temporada muy dura, y algunos tendrán (o tendremos) que buscar el futuro en otra parte. No necesito utilizar la imaginación, sino la memoria: en Euskadi puede pasar lo que ya ha pasado en Sestao.

woka euskadiQueremos salir cuanto antes de esta crisis, y hacerlo con mejor preparación para superar los cambios señalados. ¿Qué medidas concretas propones para encarar esta transformación?

Una medida concreta, sencilla: que como sociedad aprendamos a vivir con menos. Igual que hacemos benchmarking de las regiones y países que son capaces de crear economías más dinámicas, hagamos benchmarking de las regiones y países que son capaces de generar espacios de bienestar y convivencia con una renta per cápita que sea la mitad de la de Euskadi. Hay que desaprender la cultura del “tener más”, y aprender la cultura del “vivir mejor”. Así igual aprendemos a evitar que se nos recaliente la economía (que luego estos parones para esperar a que se enfrie son malos).

A lo largo de estos próximos meses, procuraré buscar y traer a este blog, a los círculos en los que me muevo, a los eventos en los que participo, a personas que hayan tenido imaginación para proponer y crear espacios sociales y económicos basados en el “ser más”, y no en el “tener más”. Esta crisis nos va a cambiar la manera de vivir, pero no necesariamente a peor: aprendamos nuevas maneras de vivir con menos, de aprovechar mejor lo que tenemos: vamos a hacer publicidad de quien sabe hacerlo.

¿Un ejemplo? Uno de los últimos Premios Naider “Acción y Compromiso”: Santiago Cirugeda.