Entre Escila y Caribdis

Hoy ha estado nuestra amiga Angela Merkel en el Vaticano, y Francisco le ha regalado la medalla con la imagen de San Martín ofreciendo su manto a un pobre. El Papa le ha explicado que le gusta regalar esta imagen a los jefes de Estado porque “pienso que su trabajo es proteger a los pobres”. Y Merkel ha respondido, toda entera, con un “nosotros tratamos de hacerlo lo mejor posible”. Menos mal, he pensado yo…

merkel-papa-francisco--644x362Me he acordado de cuando le pregunté la semana pasada a Antonio, el conductor mexicano que nos llevaba desde la frontera de Guatemala hasta San Cristóbal de las Casas, que quién iba a ganar las elecciones que tienen este año en el Estado de Chiapas. Antonio, una persona que de joven fue a trabajar a la construcción en DF para progresar y había regresado “porque aquello era peor”, retiró un momento la vista de la carretera para mirarme a los ojos, y decirme con esa música con la que hablan los mexicanos:
– Qué importa quién gane, todos son iguales.

Antonio hablaba con orgullo de sus raíces indígenas, y que ahora por fin en los colegios de Chiapas habían conseguido que fueran profesores que, además de castellano, hablaban su lengua tzeltal. También se iluminaban sus ojos cuando nos habló de su hijo mayor, que hablaba 5 idiomas y se ganaba bien la vida como guía turístico. Me dejó impactado su educación, su profundo conocimiento de la cultura y de la historia de su pueblo. “Hay que conocer de dónde venimos, señor…” me dijo con su amable sonrisa cuando llegábamos al aeropuerto de Tuxtla.

Ya en el avión de vuelta, en la prensa económica me encontraba con los titulares de la semana, la negociación entre el Eurogrupo y Grecia. Pensé para mí, en Europa no es muy diferente, todos son iguales. Navegantes perdidos que deben atravesar el estrecho paso entre Escila y Caribdis. En un lado, la sociedad cansada de ver cómo la desigualdad sigue ganando terreno cada día. En el otro lado, la austeridad impuesta por la troika y los mercados.

Ni la sociedad ni los mercados están dispuestos a hacer concesiones, y van tirando de una cuerda cada vez más tensa. En los dos lados de la soga, la misma presión del corto plazo: o las próximas elecciones, o el próximo hito de negociación de la deuda soberana. No hay espacio para las inversiones a largo plazo, públicas y privadas, que serían la única forma de volver a crear riqueza de forma sostenida, como explicaba ayer el Nobel Michael Spence en su magnífico último post en Project Syndicate.

Aunque ya sabéis que Ulises, con la ayuda de Atenea, consiguió atravesar en dos ocasiones el angosto desfiladero entre los dos monstruos (aunque la primera perdió a seis de sus tripulantes por acercarse demasiado a Escila, y la segunda fue el único superviviente…)

Supongo que siguiendo el ejemplo de Ulises, el laborista británico Ed Miliband contrató hace un año a David Axelrod, el estratega que asesoró la campaña del “Yes, we can” de Obama (los estrategas electorales son una especie de nuevos dioses, supongo). Sin duda siguiendo sus consejos, los laboristas han publicado esta semana “A better plan for Britain’s Prosperity“. He leído el capítulo Using public investment to support science, innovation and strategic sectors y casi me echo a llorar de la emoción.

También leía en el mismo periódico que Ciudadanos presentaba su programa económico, asesorados por los prestigiosos economistas Luis Garicano y Manuel Conthe. He visto que en el programa se comprometen a llevar la inversión en I+D en España al 3% del PIB. Bien por ellos. Aunque como no es la primera vez que leo esa promesa en programas electorales, he pedido a mi tripulación que en esta ocasión me aten al mástil de la nave, no vaya a ser que me vea arrastrado por cantos de sirena…

Mientras voy atado y oigo estos cánticos, me acordaré de la mirada de Antonio, conduciendo entre cafetales, con esa sabiduría milenaria de los indígenas chiapanecas. También en la medalla de San Martín que regala Francisco, y en su mensaje.

No creo que consiga que le contraten como asesor de campaña, aunque quizá en ese mensaje resida la última esperanza que le queda a Europa.

 

Bonus Track

By the way, este lunes 23, Alumni La Comercial trae como invitado a Manuel Conthe, que no viene a hablar de política ni de programas electorales, sino de su último libro “Pensar con Arte”, con sesenta historias protagonizadas por personajes del mundo del Arte y de la Historia.

Si os apetece acercaros, ya sabéis que la Universidad es vuestra casa.

4 pensamientos en “Entre Escila y Caribdis

  1. En los últimos años nos hemos criado y hemos creído una filosofía según la cual la negociaciacion, el entender al que tenemos enfrente, el ceder para que todos ganemos es algo negativo, es de blandos.

    Es verdad que, como dice Alemania, hay que cumplir los compromisos

    Es verdad que como dice Grecia no se puede obligar a la gente a morir para cumplir

    Y también es verdad que buscar un punto intermedio, positivo para todos, nos lleva a ser mas grandes, a permitir que el acreedor viva y se desarrolle y a que el deudor recupere su inversión

    Que difícil es hoy en día actuar de “hombre bueno” en un mundo que te percibe como “blando” o como “intermediario” pero que necesitados estamos de gente que busque soluciones de compromiso que den resultado y permitan ganar a todos

    • Gracias Guiller por tu aportación. Gracias Santiago Barba. Muy bueno. Estoy totalmente de acuerdo y ¡cuánta necesidad tiene esta sociedad de esto!!

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