Historia de dos ciudades

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos,
la edad de la sabiduría, y también de la locura;
la época de las creencias y de la incredulidad;
la era de la luz y de las tinieblas;
la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”
Charles Dickens, Historia de dos Ciudades

El año pasado, una de nuestras estudiantes más brillantes del doble grado (Administración y Dirección de Empresas + Ingeniería) me pedía cartas de recomendación para algunas de las más selectivas y exigentes Universidades en Estados Unidos. Con mucha amabilidad me escribió para darme las gracias semanas después, había sido admitida en un Master en “Innovation and Technology Management + Computer Engineering” en la Carnegie Mellon University (sistemáticamente entre las 10 mejores universidades del mundo en tecnología, junto con MIT, Stanford o Berkeley).

Esta Universidad está en Pittsburgh, la capital del condado de Allegheny. Un territorio con muchos paralelismos con el nuestro. La industria pesada marcó el desarrollo económico de la ciudad durante la primera parte del Sigo XX, y su declive durante la segunda parte. Pero supo renacer, y hoy es una de los territorios más dinámicos y prósperos en el mapa de USA.

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Muchas historias me unen con esta ciudad y la Carnegie Mellon University. La primera empresa para la que trabajé tenía como accionista a la CMU, y el renacimiento de Pittsburgh fue una de las referencias en la tesis doctoral que escribí sobre reutilización de edificios industriales en áres en declive industrial (igual que fue una de las grandes referencias para la transformación industrial en Euskadi, y en particular, en Bilbao).

Esta semana Barack Obama ha estado en Pittsburgh, y en la CMU, para participar en la “The White House Frontiers Conference”, un foro para reflexionar sobre cómo los espectaculares avances de la ciencia en este siglo tranformarán la industria, la salud, nuestra forma de vida…

He estado siguiendo las charlas de la conferencia, interesantísimas. He sentido admiración por la Universidad Carnegie Mellon, por la ciudad de Pittsburgh, por el Condado de Allegheny (en las dos últimas décadas ha pasado de la posición 36 a la 12 en captación de fondos federales de I+D, y ocupa la segunda posición en el ranking por volumen de inversión de fondos de capital riesgo). También he renovado mi admiración por un Presidente que vibra con la ciencia y la tecnología, que está firmemente convencido de que es la inversión más estratégica para el futuro de su país.

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El premio por hacer bien las cosas: pleno empleo y una expectativa de crecimiento de puestos de trabajo en la próxima década del 40% (es uno de los focos de atracción de talento más dinámico en USA y en el mundo).

Espero que Uxue vuelva de Carnegie Mellon (un navarro fue para allá hace 50 años y acabó siendo el Rector…). La historia del Siglo XXI va a ser una historia de ciudades, más que de estados, y la carrera de transformación que iniciamos cuando cayó la industria pesada, es ahora una carrera hacia la industria del conocimiento en la que no podemos quedarnos atrás. Necesitamos seguir escribiendo un relato de transformación, que ahora se escribe con las letras I+D.

Obama es un gran escritor de relatos, no te pierdas su editorial en Wired con ocasión del Frontiers: “Now is the Greatest Time to be Alive“. Es el mejor de los tiempos, igual que en la cita con la que empieza Dickens “A Tale of Two Cities“. En nuestras manos está que el nuestro sea también el mejor de los lugares.

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2 pensamientos en “Historia de dos ciudades

  1. Bonita la historia de comparar a estas dos ciudades. Ya le estás diciendo a Uxue que se coja lo mejor de allá y que se venga luego para aplicarlo por aquí, ¿no? Que no estamos para desperdiciar talento, digo yo 🙂

  2. Deseo lo mejor para Uxue. Yo me fui a Carnegie-Mellon, gracias a una beca Fullbright, en 1977. El diploma certificando mi Ph. D. en Computer Engineering es de 1981. Volví a España en 1982, y todo lo que había aprendido en aquellos cinco años, todo el conocimiento que gané y que quería aplicar en España para contribuir a la mejora de la sociedad española, sólo me sirvió para encontrar trabajo en multinacionales americanas. El navarro que mencionas en tu post, Angel Jordán, fue más listo que yo. No volvió a España, y llego a rector del Carnegie Institute of Technology.
    En 1977 todavía no se hablaba de la economía del conocimiento. La historia de las tecnologías de la información estaba por escribir. Internet no existía, había un embrión llamado Arpanet. En Europa había muchos proyectos empresariales que aspiraban a erigirse en campeones de la nueva era que se avecinaba.
    Cuarenta años después, Europa ha dejado de existir como generador de tecnologías que llegan al ciudadano. Me apuesto lo que quieras a que los dispositivos que usas (que usamos todos) tienen las características siguientes: a) están fabricados en Asia, y b) ejecutan software americano que te da acceso a contenidos producidos donde sea, pero gestionados por el mismo software americano.
    En fin, espero que cuando Uxue vuelva (si vuelve) encuentre un entorno más favorable.

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