Epílogo

Algunos me preguntabais si “El fin de la historia” era mi último capítulo en Thought in Euskadi, que no estaba claro del todo. Pues sí, ya sólo faltaba este epílogo, con el que cierro hoy 151 posts (151 es un número primo, palindrómico, estrobogramático, decagonal centrado y pertenece al exclusivo grupo de los números de la suerte, así que al profesor de la fórmula preferida le hubiese parecido bien).

Nos vemos en Euskadi™ (Thought and Made in Euskadi), donde seguiré escribiendo más o menos cada semana. Algunas cosas no cambiarán demasiado. Otras en cambio, sí que cambiarán.

EuskadiTM-captura

Del Thought, al Thought&Made

En este nuevo viaje tengo idea de liarle también a Paul si se deja, para que me siga recomendando lecturas y escribiendo esos posts que nos regala en plan estrella invitada, subiendo el nivel. Y trataré de renovar el contrato de asistencia de la mejor asesora de identidad digital del mundo. En temas de identidad, igual que en elegir los amigos, interesa mucho acertar.

También en las lecturas, y en las películas, y en las canciones. Con una me despido, hasta siempre.

El fin de la historia

Hay días que me cuesta escribir un poco más, y a veces pienso que algún día me tocará dejar de escribir aquí, en “Thought in Euskadi”. Claro que, por difícil que me resulte a veces escribir un post, mucho más difícil me ha resultado encontrar las líneas para escribir el último, para escribiros una carta de despedida. Así que he seguido escribiendo estas cartas cada semana, he disfrutado de vuestra compañía como disfruto perdiéndome en la montaña.

itxina laberintoItxina en otoño, el laberinto perfecto

Sin embargo, este fin de semana pasado, andaba irremediablemente perdido por Itxina, cuando me asaltó la historia que sería perfecta para escribir un último post. Y como es posible que los mayas acierten, y el mundo acabe con el solsticio de invierno este próximo viernes, he pensado que sería un buen momento para contaros esta historia que empieza, como no podía ser de otra manera, en Florencia.

Fue hace dos años, después de la fiesta de San Juan, el patrón de Florencia, de madrugada, cuando me acerqué a la Piazza della Santissima Annunziata, junto a la Universidad de Florencia en la que había estudiado Leonardo. Justo amanecía cuando llegué al pie de la estatua ecuestre del Gran Duque de Florencia (un Médici, por supuesto). Estaba allí por el Master in Business Innovation, en aquella época era su Director Académico, pero antes de desayunar tenía una cita con esa estatua.

mediciNo os lo había contado, porque os aburriría escuchar todas las historias que me recorren por dentro. Hoy sí, que la necesito para acabar el post. La cita con el Gran Duque venía de una poesía preciosa que cuenta una leyenda que tiene como protagonista precisamente esa estatua de bronce: “The Statue and the Bust”, de Robert Browning, que cuenta la vida de dos amantes que no tuvieron el valor de acercarse el uno al otro, y al final acaban siendo dos estatuas de arcilla y bronce que se contemplan eternamente, sin llegar jamás a acercarse lo suficiente.

Esto le parece fatal a Browning, contemporáneo de Tennyson (sí, el de Ulysses, que por cierto en Skyfall han tenido el detalle de recordar). Porque si algo es cierto, es que la vida constantemente se nos escapa, y algo debemos hacer con el tiempo que nos es dado. Así que leí la poesía, al pie de la estatua, y me detuve sobre todo en los últimos versos.

¿Y por qué en los últimos versos? Aquí es donde la historia va acabando, con un epitafio sobre una sencilla lápida de piedra en un cementerio perdido en Grytviken, en la salvaje y helada costa de Noruega. Es una tumba muy sencilla, y el epitafio viene de esa poesía de Browning.

“I hold that a man must strive to the uttermost for his life’s set prize”

Ya habrás adivinado que en esa tumba descansa Sir Ernst Shackleton, que estos días me ha venido a visitar en forma de una preciosa fotografía que me han regalado los compañeros que he dejado en IDE, nunca volveré a navegar junto a una tripulación tan valerosa como ellos (podría extenderme sobre el paralelismo con el Campamento Paciencia, pero eso es otra historia, que será contada en otro momento).

tumba shackletonEspero encontrar el tiempo para acercarme a visitar algún día a mi amigo el explorador polar, y leer el epitafio en su tumba. No deberíamos nunca renunciar a nuestros sueños, por agotados que estemos, al menos ése era su consejo.

A esta cita llevaré para leer otro verso de Browning. Él lo escribió casi a punto de morir, y a mí, me recorre por dentro, serían unas líneas muy apropiadas para acabar este blog.

«Uno que nunca retrocedió y siguió adelante,
que nunca dudó que las nubes se abrirían,
que nunca imaginaba, ni en los peores momentos, que el mal triunfaría,
mantenía que si caemos es para levantarnos de nuevo,
que nos confundimos para mejor luchar
y que dormimos para despertar»

 

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7 comentarios en “El fin de la historia”

  1. juanmari says:

15/12/2012 at 10:33 pm

Entendiendo todo, expreso mi esperanza de que siempre nos levantaremos, aunque estemos a oscuras, sin ver nada, que es el momento para que encendamos la luz interior. Ondo izan. Juanmari

  1. Javier Alonso says:

17/12/2012 at 12:10 am

De Florencia me traje un objetivo: Vivir con Pasión. Seguir adelante, convencido de que el fin merece la pena… Luchar por aquello que más queremos. De esta forma cada día habrá sido auténtico e irrepetible. Como tantos lo hicieron antes y nos sirven de ejemplo hoy, por sí alguna vez pensamos que tardan las nubes en abrirse.

  1. Eugenio says:

17/12/2012 at 4:14 pm

¿En serio quieres dejar de escribir en el blog?
Debes continuar impulsando este Segundo Renacimiento con tu motivación, no porque sea tu obligación, sino porque necesitamos faros que nos guíen a tierra firme, en esta época de nieblas y aguas revueltas. Si apagas tu faro, al menos dinos dónde encontrar otros que nos ayuden a no perder el rumbo.

  1. Bakio says:

17/12/2012 at 4:24 pm

Hola Joven:

No sabía muy bien que aportar como comentario pero si sabía que algo tenía que escribir. Así que te dejo las tres citas entre las que ha sido incapaz de elegir.

Esto se lo escribí a un amigo en una despedida hace unos pocos meses y creo que aplica bien en este caso. Un amigo que también había cambiado sus cartas de navegación…
“Shackleton, con sus dotes de mando, motivación, iniciativa y perseverancia, salvó sus vidas.
Hurley, al no perder ni una de las placas fotográficas a lo largo de la aventura… salvó su memoria.
No habrá fotos para los que porteamos en la Cascada de Hielo pero mantennos en tu memoria cuando ataques aristas cimeras en otras montañas.”
La segunda es el primer comentario que escribí en este mismo blog:
“… Resulta extremadamente difícil navegar impulsado por una pequeña brisa cuando los vientos dominantes de la zona se empeñan en cortarnos el paso. Ante semejante situación solamente existen tres planteamientos: huir, luchar o esperar. “Huir” cuando todo está perdido y abandonar la acusa por la que se lucha… “luchar” en aquellos momentos en los que nos encontremos más fortalecidos o los vientos contrarios nos proporcionen algunos instantes de tregua… “esperar” cuando la tripulación está cansada y resulta imposible avance alguno. Es ese momento en el que el patrón tiene que optar por colocar una pequeña vela en la proa de su barco, encarar el viento y consagrar todo su empeño en mantenerse a flote, perder el mínimo de millas posible y recuperar las fuerzas necesarias para cuando llegue un nuevo instante de “luchar”.
Y solamente hay dos cuestiones que nos libran de la zozobra total en el “huir”: la paciencia y la solidaridad. La paciencia, algo que se va adquiriendo con los años y que va atemperando los impulsos agudos o estridentes de la juventud… Y la solidaridad del resto de la tripulación… Gente que comulga con nuestra visión y aunque no esté en el mismo barco… nos brinda su apoyo aunque sea vía radio y en la distancia.
La “rueda de los navegantes”, mediante la HF, ha creado, de forma desinteresada, una basta comunidad de navegantes, muchos y muchas de ellas en solitario, en la que comparten amistad, apoyo, peligros, ilusiones, fracasos, alegrías, puestas de sol y mares arboladas…
Sea cual sea el cuadrante del mapa en el que estés… seguiremos a la escucha…”

La tercera y última. Su autor fue otro que también soñó con una nueva Florencia pero no vivió lo suficiente para verla realizada: Sabin de Uriarte.
“Egitekoak alegiñaz egin”

Lo bueno que tiene el solsticio de invierno es que a pesar de que las noches parezcan interminables y frías… poco a poco casi imperceptiblemente… sin grandes aspavientos ni toques de trompeta… los días se van alargando, el sol va subiendo en el cielo y su calor comienza a despertar lo bueno que hay dentro de nosotros.
Ondo izan.
Tengan cuidado ahí fuera (Sargento Esterhaus – Hill Street Blues)

  1. Iker says:

22/12/2012 at 12:28 pm

Kaixo Guiller:
Soy uno de los (creo que muchos) que siguen habitualmente y creen en los mensajes e ideas que transmite Thought in Euskadi. Acabo de leer tu último post y no he podido resistirme a escribir mi primer comentario con el único fin de expresar mi agradecimiento por todo lo que habeis compartido con nosotros hasta el momento. Estoy convencido de que seguiréis haciéndolo a través de otros medios. Al fin y al cabo, pocas cosas son para siempre, verdad?. Todo se va transformando. El cambio es la mejor prueba de que algo está vivo. Seguiremos haciendo y recorriendo el camino que compartimos, cada uno desde nuestro lugar y circunstancias. Con las ideas claras, pero con los ojos, los oidos, los brazos y el corazón bien abiertos. Siempre dispuestos a seguir aprendiendo y avanzar. Aunque, para ello, a veces tengamos que desaprender y retroceder un poco. Estamos mucho mejor de lo que a veces pensamos. Thought in Euskadi ha contribuido a que sea posible. Sigamos haciendo que sea así.
Gabon zoriontsuak pasa ta hurrengora arte!

  1. Paul Ortega says:

22/12/2012 at 11:29 pm

Dear Guiller, en línea contigo, en lo poco que te acompañé en este blog, recuerdo mi último post:
http://www.thoughtineuskadi.com/2012/09/los-amigos-intimos-de-la-democracia/
“La esperanza y la solución a los problemas vendrán de nosotros mismos”
y primer post:
http://www.thoughtineuskadi.com/2009/04/sobre-innovaciones-riqueza-y-pobreza/
“El conocimiento es poder” (Sir Francis Bacon, Meditaciones, 1597)
Besarkada haundi bat eta goiz arte!

  1. Thought in Euskadi » Blog Archive » Epílogo says:

23/12/2012 at 9:11 pm

[…] Comentarios « El fin de la historia […]

Traineras en la galerna

Está estos días el mar revuelto, como la economía.

Me he acercado a ver las olas, y he recordado una historia de este verano, que había olvidado contaros. El 12 de Agosto de este año, se cumplieron 100 años de la noche de Santa Clara, en 1912. Esa noche, una galerna fortísima arrasó la costa vasca. 143 arrantzales murieron en Lekeitio, Elantxobe, Ondarroa y principalmente, Bermeo. Coincidiendo con el aniversario, prepararon un documental que recuerda esta historia, os dejo aquí un trailer de 5 minutos que os dejará con ganas de más:

GALERNA. La Tormenta Desconocida from Pausoka on Vimeo.

La palabra galerna, como la palabra trainera, son propias del Cantábrico. La mar es una novia celosa, y le gusta ser dueña única de sus tormentas y de sus embarcaciones. Otra galerna, el Sábado de Gloria de 1878, acabó con la vida de 378 pescadores en Cantabria. Recuerdo que leí hace muchos años la novela “Sotileza”, de José María Pereda, que tenía un capítulo precioso describiendo la pelea de una tripulación por ganar el refugio del puerto en medio de aquella tempestad.

Igual que la galerna de la noche de Santa Clara, la crisis que nos azota ha venido esta vez más violenta y más larga. El año 2013, que ya se va asomando, se iniciará sin luz, con el PIB y el empleo cayendo, y con muchas empresas, familias y personas acercándose al límite de su resistencia. Como traineras tratando de volver a puerto en medio de la galerna, con las tripulaciones cansadas de luchar contra las olas y el viento, que no ha cesado y que en Europa nos está conduciendo a niveles de desempleo insoportables. Una ola mortal, que en Europa está dejando una huella profunda.

Además andamos desorientados, esto se parece más a los botes de rafting en los que cada uno hace lo que puede, que a una trainera en la que los remeros clavan la mirada en el patrón, seguros de que la única salida está en confiar en su experiencia (bueno, y en la Virgen del Carmen).

El lunes de esta semana ha salido el indicador que predice con más precisión cómo va la industria en Europa (que aproxima bastante bien cómo andan las cosas en Euskadi). Este indicador es de los que llaman “adelantados”, nos dice lo que pasará con el PIB y el empleo en los siguientes meses. El índice PMI (Purchasing Managers Index) manufacturero de la Zona Euro sigue por debajo de los 50 puntos (eso significa que la economía se contrae), pero desde Julio está remontando. El puerto está en los 50 puntos, en los que la economía volverá a crecer, nos sacará de la recesión.30592154Eurozone-PMI-2013-March-graph

Ya veis que hay pelea, que nadie se vaya a rendir ahora leyendo los blogs que anuncian el desastre, ni oyendo a los que predicen el fin del mundo de los mayas. Menos todavía a los que buscan dividirnos, ahora que tenemos más que nunca que trabajar juntos. Si hay salida a esta crisis, será trabajando todos juntos.

Porque es evidente que tenemos que cambiar el rumbo y construir una economía más solidaria. Pero igual de cierto es que para cambiar el rumbo de un navío como el de nuestra economía, lo mejor es que no se detenga. Necesitamos a nuestra industria al remo con firmeza, con decisión, como saben hacerlo, y a buenos patrones al timón, marcando un nuevo rumbo de una economía que vuelva a estar al servicio de la sociedad.

Te dejo con las líneas de Pereda, el texto es un poco largo, pero merece la pena:

Hasta entonces todo lo que fuera correr delante del temporal, era acercarse a la salvación; pero desde aquel momento podía ser tan peligroso el avance rápido como la detención involuntaria; porque la lancha se hallaba entre el huracán que la impelía, y el boquete que debía asaltarse en ocasión en que las mares no rompieran en él.

Andrés, que no lo ignoraba, parecía una estatua de piedra con ojos de fuego; los remeros, máquinas que se movían al mandato de una mirada suya; Reñales, no se atrevía a respirar.

Sobre el monte de Hano había una multitud de personas que contemplaban con espanto, y resistiendo mal los embates del furioso vendaval, la terrible situación de la lancha. Andrés, por fortuna suya y de cuantos iban con él, no miró entonces hacia arriba. Le robaba toda la atención el examen del horroroso campo en que iba a librarse la batalla decisiva.

De pronto gritó a sus remeros: -¡Ahora!… ¡Bogar!… ¡Más!…

Y los remeros, sacando milagrosas fuerzas de sus largas fatigas, se alzaron rígidos en el aire, estribando en los bancos con los pies y colgados del remo con las manos. Una ola colosal se lanzaba entonces al boquete, hinchada, reluciente, mugidora, y en lo más alto de su lomo cabalgaba la lancha a toda fuerza de remo.

El lomo llegaba de costa a costa; mejor que lomo, anillo de reptil gigantesco, que se desenvolvía de la cola a la cabeza. El anillo aquél siguió avanzando por el boquete adentro hacia las Quebrantas, en cuyos arenales había de estrellarse rebramando; pasó bajo la quilla de la lancha, y ésta comenzó a deslizarse de popa como por la cortina de una cascada, hasta el fondo de la sima que la ola fugitiva había dejado atrás. Allí se corría el riesgo de que la lancha se durmiera; pero Andrés pensaba en todo, y pidió otro esfuerzo heroico a sus remeros.

Hiciéronle; y remando para vencer el reflujo de la mar pasada, otra mayor que entraba, sin romper en el boquete, fue alzándola de popa y encaramándola en su lomo, y empujándola hacia el puerto. La altura era espantosa, y Andrés sentía el vértigo de los precipicios; pero no se arredraba, ni su cuerpo perdía los aplomos en aquella posición inverosímil.

-¡Más!…, ¡más! -gritaba a los extenuados remeros, porque había llegado el momento decisivo.

Y los remos crujían, y los hombres jadeaban, y la lancha seguía encaramándose, pero ganando terreno.

Para saber si la lancha entró en puerto, o acabo hecha astillas contra las rocas, tendrás que leer el libro ; ).

Sobre que nosotros llegaremos a puerto, ninguna duda.

La sexta ley

No me ha ayudado leer esta semana la transcripción de la comparecencia del 29 de Octubre de Anne Glover, Chief Scientific Advisor de la Unión Europea, en el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes (House of Commons) del Reino Unido. No se cortaron los miembros de la Cámara, las preguntas iban todas con bala, como si la culpa de que Europa no funcione la tuviese Anne, que acaba de llegar… Me han gustado sus respuestas, llenas de compromiso y de inteligencia, de sentido común… Muy consciente de la dificultad de cambiar las cosas, muy decidida a cambiarlas.Anne Glover

He recordado su visita a Euskadi, su claridad, y la forma en la que buscaba el trato de las personas, de los investigadores, y evitaba las presentaciones formales o los protocolos. También cuando me contó que le costó cuatro años que Alex Salmond, el Primer Ministro escocés, le invitase al Council of Economic Advisers (ella era la Chief Scientific Adviser en Escocia antes de serlo en Europa). Salmond le dijo al principio que la ciencia no tenía nada que ver con el desarrollo económico, pero al final tuvo que rendirse a las evidencias.

Para hacer más sencillo cambiarlas, tendríamos que dotar a las instituciones de las mismas leyes que Isaac Asimov ideó para regular a los robots que habitan en sus libros. Ya sabes, las tres leyes: no hacer daño a las personas, obedecerlas (salvo que las órdenes vaya en contra de la primera ley) y proteger su propia existencia (salvo que vaya en contra de las dos leyes anteriores). Me temo que casi todas las Instituciones se acuerdan de la tercera ley (perpetuarse), pero se olvidan de que han sido creadas para proteger a las personas, y para estar a su servicio.

De hecho la palabra “Institución” recoge ese sentido de permanencia: creamos Instituciones para proteger las cosas que no deben ser cambiadas, educamos a las personas en el respeto a esas Instituciones, y a sus normas…

En sus últimas novelas, Asimov introdujo una cuarta Ley, la Ley Zero, con mayor rango que las anteriores: los robots no pueden hacer ni consentir que la Humanidad acabe consigo misma. Así que los robots tienen permiso para acabar con personas individuales si con eso protegen el bien común. También pueden eliminarse a sí mismos, si con ello consiguen salvar a la Humanidad. Las Instituciones entienden bien esta Ley en lo que se refiere a eliminar a las personas que les estorban, aunque no en lo relativo a desaparecer ellas mismas (ya se sabe, “too big to fail”, sin mí vendría el caos y la oscuridad, etc., etc.)

Parece que muchas de nuestras Instituciones (en especial, las que regulan la economía) se han dotado de una quinta Ley, la “Zero Zero”, que vendría a decir “Yo además decido lo que es bueno o malo para las personas, o para la Humanidad”. Así no tienen conflictos con ninguna de las otras leyes, y pueden hacer lo que les da la gana, y pasarse por el arco de triunfo las preocupaciones reales de los ciudadanos (al menos, hasta las siguientes elecciones).

Por fortuna, quedamos las personas, y nuestra capacidad para recordar a los robots y a las Instituciones que nosotros no hemos sido creados sometidos a sus mismas leyes. Las personas tenemos una Ley más profunda, la sexta Ley, que nos da permiso para saltarnos todas las anteriores cuando nuestra conciencia y nuestro sentido común nos dice que su aplicación conduce a la injusticia, al sufrimiento de las personas, o a la destrucción de nuestra sociedad.

El otro día, viendo una película, me llamó la atención lo que recoge el texto de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos

Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios,el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad.

La prudencia, claro está, aconsejará que los gobiernos establecidos hace mucho tiempo no se cambien por motivos leves y transitorios; y, de acuerdo con esto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia mediante la abolición de las formas a las que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persigue invariablemente el mismo objetivo, evidencia el designio de someterlos bajo un despotismo absoluto, es el derecho de ellos, es el deber de ellos, derrocar ese gobierno y proveer nuevas salvaguardas para su futura seguridad.

Te pareceré un exagerado, pero cuando veo el tremendo despiste de las instituciones que nos rodean, y el grave deterioro económico y social y el sufrimiento de muchas personas, me dan ganas de leer despacio la parte que dice: “…es el derecho de ellos, es el deber de ellos…”. En fin, cosas mías, voy a ver si leo el discurso de Grifols de esta semana para tranquilizarme ; )

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Bonus Track

Bueno, para que veas que no estoy tan apocalíptico, te dejo un vídeo muy bonito que han hecho en la Comisión Europea para decirnos que se van a dejar la piel en el pellejo para recuperar nuestra industria. Ya solo les falta aprobar el Presupuesto para la Revolución, a ésta también me apunto : )

 

Otra victoria más, y estoy perdido

En noviembre nos visitan cada año las estadísticas de I+D. Las del EUSTAT (Euskadi) y las del INE (el Estado y las Comunidades Autónomas), que siguen con esa práctica ancestral de dar datos distintos para el mismo indicador. Sin duda así consiguen ganar nuestra confianza (mentiras, grandes mentiras, y estadísticas…).

Ya suponía yo que un año de estos en las del INE, Euskadi acabaría cogiendo la delantera. Ha sido en las que han publicado hoy, correspondientes al Ejercicio 2011, en las que Euskadi por primera vez se sitúa como la Comunidad Autónoma líder en I+D.

id-2011-por-ccaaYa ves, años esperando este día, y ahora que llega, no me va a salir celebrarlo.

Primero porque en el conjunto del Estado, seguimos sin levantar cabeza, mantenemos encefalograma plano. No me vale ser tuerto en país de ciegos. No me vale el indicador de Euskadi de 2011 (ni el de EUSTAT de 2,04, ni el de INE de 2,10) para llegar en el 2015 al 3%. No me valen.

No me vale tampoco el consuelo de la zorra (la de las uvas). Los que dicen que tampoco es tan grave que baje la inversión en I+D, que para invertir más antes tenemos que mejorar nuestro sistema de Ciencia y Tecnología. O los que dicen que nadie ha demostrado que invertir en conocimiento garantice el futuro de nuestra economía. O los que dicen que habría que contar la inversión en diseño e interiorismo también. El futuro de este país está en la industria, y la nuestra necesita tecnología. Y hay que invertir más. Mucho más.

Yo soy así, ya me conocéis, muy mío para este tema. Me llevan los diablos cuando veo la pendiente que va cogiendo la curva, las restricciones presupuestarias para el 2013, y el objetivo de llegar al 3% en 2015. Os lo enseño, para que me entendáis. Si lees toda la historia el objetivo no parece imposible, pero si te quedas con los últimos años de la serie, ves que hemos tendido al encefalograma plano… Hay que volver a ponerse las zapatillas de correr.

Así que pocas fiestas hoy. Me acuerdo de lo que decía el rey Pirro, que gano a los romanos en las batallas de Heraclea (280 a.C.) y en Asculum (279 a.C.), pero con tantas pérdidas que finalmente tuvo que renunciar a expandir su reino por la Península Itálica. Las crónicas cuentan que después de una de ellas exclamó: «Otra victoria más como ésta, y estoy perdido». Por eso el Diccionario de la Real Academia recoge como una de las acepciones del adjetivo pírrico: “De poco valor o insuficiente, especialmente en proporción al esfuerzo realizado.”

En fin, ya sabes lo que pienso de ganar y perder. Hasta 2030 quedan muchos Noviembres, y aunque este nos haya tocado perder, no por eso nos vamos a desanimar ¿verdad? Ya vamos llegando a 5.000 visitas al mes en Thought in Euskadi (la montaña de junio es de “Salvados”, sí: el entusiasmo se agradece mucho, pero no conviene olvidar que esta carrera es de fondo)

2 comentarios en “Otra victoria más, y estoy perdido”

  1. Rocío says:

21/11/2012 at 11:12 pm

Gracias por interpretar esos datos que esta mañana simplemente leía. El objetivo parece difícil, dadas las actuales circunstancias, pero no por ello hay que desanimarse, como siempre apuntas. Sólo espero que encuentres el respaldo necesario para impulsar tus ideas. El mensaje es claro. Hay que cambiar el modelo de crecimiento y apostar por la “Industria del Conocimiento”, ese concepto del que hablas y que, por más que lo pienso, no entiendo por qué no convence…
Ánimo a todos los que trabajáis en I+D.

  1. Asier says:

22/11/2012 at 6:13 pm

Arrasti on per la sera.

No podría estar mas de acuerdo Guiller. Si te contara lo que estoy haciendo en este mismo momento …

Pufff …

En fin, yo creo que cabe darle la vuelta al argumento (de hecho es como lo veo) y manifestar que precisamente dadas las actuales circunstancias se debe ahora finalmente impulsar esto que hasta hora en tiempos de (ficticia) bonanza hemos retrasado como medio de salida del actual (estructural) atolladero.

En fin, siempre queda el consuelo de que a la Edad Media le siguió el Renacimiento…

Un abrazo.

La opción invisible

Siempre tenemos la opción de elegir.

A veces nos parece que no, pero siempre hay opción, no tengas ninguna duda. Siempre podemos tomar un camino diferente a la ruta marcada. Está claro que no podemos elegir la realidad, existe y es única, pero siempre podemos elegir nuestra forma de mirarla.

Lo explicaba Nesta, la agencia que promueve la innovación en UK, cuando decía hace unas semanas que además del Plan A (Austeridad), o el Plan B (Estímulos a la actividad económica), UK podía elegir el Plan I. Un Plan con 12 recomendaciones, todas ellas viables, aunque diferentes de la lógica dominante (por cierto, casi todas ellas centradas en el universo de la Educación y en el de la Ciencia, Tecnología e Innovación).

Lo explican también los jóvenes de McKinsey, que acaban de descubrir tres cosas (gracias por el link, Pilar):

There’s mom. There’s apple pie. And there’s small business.

Acaban de descubrir que las PYMES son esenciales para recuperar el empleo en USA, y que hay que cuidarlas un poquito más. Se me han saltado las lágrimas (supongo que a sus madres también). Cualquier día descubren que las empresas sirven para algo más que para retribuir a los accionistas…

Porque esa es la opción invisible que tenemos delante, que nos sacará de esta crisis, y que no acabamos de ver. Así que hazme el favor de parar un poco, y pensarme la respuesta a esta pregunta: ¿Para qué creamos las empresas?

Ya sé que te habrán enseñado que las empresas las crean los accionistas, para obtener un retorno económico a cambio del capital que aportan en su creación. Y si no te lo han enseñado, lo habrás descubierto cuando llegas a la empresa y ves que todas las decisiones acaban en la última línea de la cuenta de resultados. Sin beneficio, no hay empresa. Es lo que creían los que impulsaron la última reforma laboral, o los que están decidiendo los últimos EREs…

No tenemos opción ¿verdad? Porque las empresas son para que los accionistas ganen dinero ¿verdad?

Las personas dedicamos gustosamente nuestra vida a que los accionistas ganen dinero, nos hace ilusión, es la emoción que nos hace levantarnos cada mañana y trabajar. Es la herencia que queremos dejar a nuestros hijas e hijos: dad sentido a vuestra vida, trabajad para que los accionistas puedan obtener un retorno a su inversión…

Igual te parece que la pregunta que te estoy haciendo es una pérdida de tiempo. Que esta conversación no es relevante, y que efectivamente no hay opción. Vuelve entonces a tu empresa, y a la economía y a nuestra sociedad, que van todas ellas muy bien y tiene pinta que a mejor. Sigue con ello, no quiero distraerte.

Igual esta pregunta te hace pensar. Es difícil, porque todas las leyes y todas las instituciones y todos los mercados están construidos en gran medida sobre esta base tan sencilla: “Las empresas son para ganar dinero”. E imaginarse una sociedad y una economía construida sobre otras bases no es sencillo ¿verdad?

Por eso necesitamos gestores humanistas. Como los que construyeron el Renacimiento. También de los otros, que hasta que reinventemos la economía tenemos que seguir comiendo ; )

Es mi sueño que tú y yo nos levantemos por la mañana y nos hagamos mientras desayunamos esa pregunta tan sencilla ¿para qué? Con eso, ya estaríamos empezando a salir de esta crisis, estoy seguro.

Te dejo con un vídeo de Killian Jornet (ya sabes que lo que realmente me gusta es correr por el monte, así que este joven es mi héroe). Me ha gustado leer en su página web que su libro favorito es “El Principito”, y también las frases que le inspiran. Y fíjate en el vídeo lo que responde cuando le preguntan para qué corre:

Cuando compites, una victoria te da una emoción, pero esta emoción no es más grande que la emoción que sientes cuando estás aquí y se pone el sol o cuando estás corriendo solo y ves un animal, cuando estás con los amigos entrenando… al final todo son emociones y la vida, el hombre, vive de emociones, no de curriculum.

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5 comentarios en “La opción invisible”

  1. Ana says:

17/11/2012 at 4:50 pm

Escribo una novela. Es mi nuevo proyecto, mi nueva ilusión. Antes monté una mircro-empresa. Y ahora sueño con iniciar otra. Ni entonces ni ahora me han movido el dinero o el éxito, aunque mi máquina siempre avanza buscando riquezas: mi ambición es crecer por dentro y mi ilusión, poder aportar algo fuera.
Gracias por compartir Guillermo. Por preguntar, mover, sacar.

  1. Aritz Olagoi says:

17/11/2012 at 8:55 pm

Gracias por compartir Guillermo. Creo que desgraciadamente, el gran problema de esta crisis es el sistema. Yo soy de letras pero eso no me impide interesarme por los temas “de números” e intento aprender cada día un poco de economía. Lo que no puedo entender es que se hayan creado multimillonarios con la especulación financiera y sean esos mismos los dueños de “los mercados”. El lenguaje, de por sí es perverso, porque los mercados no son entes hetéreos, detrás de esos mercados hay ¿personas?, de carne y hueso, con ¿emociones?.

Está claro que todos necesitamos ganar dinero para vivir. El problema empieza o sigue cuando mucho dinero nunca es suficiente y te da igual conseguirlo a cualquier precio, incluso a costa de que las demás personas vivan cada vez peor.

Estoy contigo en que esto debemos cambiarlo entre las personas, con entusiasmo, iniciativa e ilusión. Ahora mismo, estoy ilusionado con la gestación de una idea de empresa junto a unos compañeros. No sé adonde nos llevará todo esto, pero la energia y la fuerza que nos contagiamos cada vez que pensamos y proyectamos hacia el futuro es el combustible que nos hace soñar. Adelante!

PD: Soy psicólogo deportivo y el libro de Kilian es un espejo, sobre todo, para aprender a valorar los pequeños detalles de la vida.

  1. Javier Mendibil (Team Academy Euskadi) says:

17/11/2012 at 11:19 pm

Hola Guillermo. Esto que escribes me ha recordado una frase que un día oi sobre la razón de existir de las empresas y que me dio que pensar:
‘For those who think business exists to make a profit, I suggest they think again. Business makes a profit to exist. Surely it must exist for some higher, nobler purpose than that.’ -Ray Anderson, founder of Interface Inc.
Gracias por este blog y un saludo.

  1. Lucia says:

18/11/2012 at 12:07 pm

Hola Guiller,
Gracias por tu post…me siento tan identificada…
Yo trabajo cada día para sacar adelante mi pequeña empresa, la cual hoy todavía me aporta poco dinero pero sin embargo me apasiona!!
Levantarme cada dia, re-inventar, buscar aliados, construir equipos, vivir momentos buenos y también malos…y renacer…
Muchas veces me preguntan: pero como pudiste dejar un gran grupo para montar tu empresa? estas loca?
Y yo sonrío…..porque si estar loca significa vibrar con tu trabajo, romper muros, explorar nuevo caminos, hacer realidad tus sueños, entonces si…estoy loca!!
Un abrazo fuerte,
Lucia

  1. Juan says:

19/11/2012 at 9:41 am

¡Totalmente de acuerdo! Hace unos meses escribí sobre algo parecido, pero en relación a la gestión de proyectos de innovación http://innovaciongestioncultural.wordpress.com/2012/04/17/un-perfil-humanista-en-la-gestion-de-proyectos/

Otros tendrán otros medios

No he ido hoy a la huelga, tampoco fui el 26-S.

No es por falta de solidaridad con sus fines, ya sabéis que pienso que tenemos que cambiar muchas cosas en esta Europa que nos está conduciendo en una dirección muy equivocada, muy especialmente el reparto muy desigual de las repercusiones de la crisis económica, que está generando una fractura social cada vez más profunda, más insoportable.

Me comentaban hoy, a la sombra de la Casa-Torre de Loyola, un episodio de la vida de Ignacio Ellacuría que me ha servido para pensar en todo ello. Lo contaba su hermano, José Ellacuría, también de la Compañía de Jesús.

“En una ocasión, los universitarios de la UCA hicieron una huelga en contra del Gobierno y se alojaron en el salón de actos de la universidad. Ignacio fue donde ellos, les mandó callar y les dijo: Otros tendrán otros medios para resolver los problemas de la sociedad, pero nosotros tenemos que hacerlo universitariamente, a base de estudios científicos sobre la realidad nacional e invitando a las diferentes partes a construir el país”522573_ellacuria_original_imagenSin duda en El Salvador la situación era más insoportable que la nuestra, y también el riesgo que suponía mediar entre bandos enfrentados con violencia… Este viernes 16 de Noviembre será el aniversario del asesinato de Ignacio junto con otras siete personas, en 1989. Yo justo acababa entonces de terminar la carrera, empezando a dar clases en la Escuela de Ingenieros, y recuerdo que aquello me removió profundamente, me dio que leer y que pensar bastantes días y noches.

Tengo que refrescar aquellas lecturas. La Universidad y el Sistema de Ciencia y Tecnología tienen sin duda un papel que jugar en estos meses y años que vienen, en el que tenemos que tomar las riendas de la economía, para ponerla al servicio de la sociedad, y la sociedad al servicio de las personas. No desde el enfrentamiento de unos contra otros, sino tratando de construir puentes a la luz del conocimiento, y del compromiso.

Es tiempo de trabajar junto a quienes en este momento tratan de sacar adelante nuestras empresas, nuestras instituciones financieras. Es tiempo de ponerse a su lado, y de entender el esfuerzo enorme que están realizando para mantener el empleo, para mantener la actividad en una economía brutalmente competitiva, que les aboca a decisiones dolorosas, decisiones duras que les corresponde tomar para salir adelante. Sin ellos esta crisis sería todavía más brutal, la destrucción del empleo más salvaje, el estado de bienestar más insostenible.

Es tiempo de trabajar junto a las Instituciones que tienen el poder y la responsabilidad de poner los límites, de arbitrar las soluciones, de proponer las salidas al conjunto de los agentes económicos y sociales. Es tiempo de recordarles que se deben al conjunto de la sociedad, y no solo a una parte de ella.

Es tiempo, más que nunca, de trabajar junto a los que estás sufriendo las consecuencias de las decisiones de los unos y de los otros. A quienes están en desempleo o no han podido siquiera acceder a su primer empleo. Junto a quienes el Sistema Sanitario o Educativo va abandonando a su suerte, desatendidos, desahuciados. Este es el tiempo de la solidaridad.

Es tiempo también de ponerse enfrente de quienes, en cualquiera de esos tres colectivos, está tratando de sacar partido a costa de los demás. Es tiempo de elevar el listón de la ética en todas nuestras actuaciones, en la empresa, en la calle, en casa.

Es tiempo de que el conocimiento y el compromiso nos ayude a tender los puentes que necesitamos para que podamos trabajar todos juntos. No hay otra salida de esta crisis, no saldremos de ella si estamos divididos y enfrentados.

Sin duda las Escuelas de Negocios tenemos un papel fundamental que jugar en todo ello, de corregir este rumbo que en parte hemos ayudado a tomar, somos corresponsables de lo que ocurre. Necesitamos una mirada nueva en quienes conocen este sistema, y nos pueden ayudar a reconducirlo desde el profundo conocimiento financiero, económico y de la gestión empresarial. No saldremos de esta sin estudiar en profundidad las opciones, y sin aplicarlas con un criterio profesional experto, honesto.

Un papel fundamental que no podemos jugar solos: la apertura al resto de disciplinas, las más científico-tecnológicas (necesitamos de mucha innovación, de muchas nuevas ideas, de muchos negocios basados en el conocimiento…), y las humanidades (gran parte de los problemas nos vienen de la deshumanización de la gestión, hemos olvidado las lecciones de la historia, la filosofía…)

Así que te dejo con una cita de otro de los de Loyola, Pedro Arrupe se llamaba, y vio antes que muchos que la globalización había cogido mal camino. Tuvo muy claro que no se podía mirar para otro lado, algún precio pagó también por ello.

“No me resigno a que, cuando yo muera, siga el mundo como si yo no hubiera vivido.”

Vamos, es tiempo de que cada uno hagamos nuestro trabajo.

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3 comentarios en “Otros tendrán otros medios”

  1. Edita Olaizola says:

14/11/2012 at 10:59 pm

Totalmente de acuerdo, si no nos ponemos de acuerdo en trabajar todos en la misma dirección, cada uno desde su sitio, difícilmente podremos avanzar.
Y para ello es imprescindible, entre otras cosas, que en el ámbito de la empresa se restauren los valores, la ética, el respeto y la proactividad.

  1. iñaki says:

16/11/2012 at 7:21 pm

Qué placer leerte, incluso sintiéndome a la vez un perfecto idiota, porque hice huelga, y porque incluso bajé a Madrid a ver a unos amigos y vivir la jornada de huelga allí, pensaba que en Pamplona estaría en cierta forma descafeinada la convocatoria por la división de los sindicatos. Reconozco (ya lo reconocía antes) que el hecho de participar de esta forma es más fruto de un gesto de pura impotencia, de desasosiego inmenso, de indignación como nunca la sentí, todo al mismo tiempo, ante la sensación de que no hay respuestas motivadoras que animen a pensar en que por ahí es posible. Falta gente que desborde sabiduría, optimismo y sentido común en sus palabras, en sus gestos y en sus propuestas, por eso es tan grato leerte, siempre. Saludos.

  1. Pablo Villoch says:

17/11/2012 at 9:29 pm

Totalmente de acuerdo, Guillermo. Muchas gracias por compartir tus inspiradoras reflexiones. Qué gusto saber que somos muchos los que pensamos así.