Películas e Innovación (III): Matar un Ruiseñor

Ya os conté una vez que la tercera película en mi ranking particular de Películas & Innovación era “Matar un Ruiseñor” (Mulligan, 1962), una película que me ha acompañado de cerca en estos últimos años, por varios motivos.

Atticus y Scout: las cosas importantes no cambian demasiado

Atticus y Scout: las cosas importantes no cambian demasiado

Este agosto, estando de vacaciones, leí que se cumplía el 50 aniversario del libro de Harper Lee en el que se inspiraba la película, y decidí que un Pulitzer merecería la pena. Me ha costado unos pocos días conseguir el libro, y algunos días más acabar de leerlo. Me ha gustado tanto, que este fin de semana largo he necesitado volver a ver la película (desde Alicia no había hablado de cine, desde El Principito no había hablado de libros, así que este fin de semana de saldar deudas me tocaba hablar de las dos cosas).

El reencuentro se ha parecido a leer una carta que me hubiese mandado a mí mismo hace unos años, cuando estaba convencido de lo que Atticus Finch le explica a si hija Scout (me gusta un poco más la cita del libro que la de la película).

“Quería que descubrieses lo que es el verdadero valor, en vez de creer que lo encarna un hombre con una pistola. Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final, pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence.”

Me ha venido bien, esta semana en la que he tenido noticia de las oscuras previsiones demográficas de INE para el Estado y para nuestro pequeño gran País, y en la que varias noticias de nuestro Sistema de Ciencia y Tecnología me invitaban a tomar distancia, a alejarme de la batalla de Innobasque por hacer de Euskadi el referente europeo en innovación (una batalla que a algunos también les parece perdida de antemano).

Quizá haya sido que mis hijos tengan ahora la misma edad que Jem y Scout en el libro, y yo la misma edad que Gregory Peck cuando rodó la película. Lo cierto es que se han renovado los lazos que mantenía con esta historia que habla de la gran depresión, de que las personas importan, y de valores que cuando era joven me parecían importantes.

Quizá también sea el ejemplo que me dan algunas de las personas que siguen en Innobasque al pie del cañón, o quizá que mis nuevas aventuras en la empresa privada tengan que ver también con retos que no parecen fáciles de cumplir. Lo cierto es que me ha venido bien volverme a encontrar con Atticus y Scout, y sus conversaciones (he descubierto que he copiado en alguna ocasión en las mías propias con mis hijos. Las películas, igual que los libros, se nos van quedando por dentro):

Scout: “La mayoría de gente parece creer que ellos tiene razón y tú te equivocas”

Atticus: “Tienen todo el derecho del mundo a pensarlo. Y tienen el derecho a que yo respete sus opiniones, pero antes de poder estar a gusto con los demás tengo que estar a gusto conmigo mismo. Lo único que no se somete a la regla de la mayoría es la conciencia personal”

También yo tengo mis propias ideas sobre nuestro Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación, sobre la necesidad de transformarlo, de implicar a nuestras empresas y la sociedad en este proceso de cambio. Y creo que otras personas tienen derecho a pensar de distinta forma, aunque a veces me gustaría que dedicasen parte del tiempo que dedican a opinar, a conocer la realidad de nuestra industria, de nuestras empresas de servicios avanzados, de nuestros centros tecnológicos, de nuestra universidad… Como acertadamente me comentaban esta semana en un correo, las ideas y las ocurrencias suelen estar separadas por una sutil línea de atrevimiento…

Os contaría mis ideas sobre nuestro Sistema, pero hoy prefiero hacerme eco de dos visiones que me he encontrado en los medios esta semana, y que me parecen extraordinariamente acertadas, y perfectamente complementarias:

Así que mi voz esta semana se la dejo a Atticus Finch, en otra de sus conversaciones con su hija, a la que leía libros todas las noches cuando la acostaba:

“Si aprendes un truco muy sencillo, Scout, te llevarás mejor con todo tipo de personas. Nunca entenderás de verdad a alguien hasta que veas las cosas desde su punto de vista (…). Hasta que te metas en su piel y camines dentro de ella”

Una lección muy sencilla y que, quizá por eso, se me ha quedado más dentro que otras (aunque la empatía no siempre es un camino fácil, como comentaba esta semana con una de las ejecutivas en Informática de Euskadi). Eso me recuerda que tengo que dedicar más tiempo a visitar a otros en este universo 2.0. que tengo algo desatendido. Leer y conversar es una buena aproximación para no andar lejos del consejo que me dejaba Atticus.

El futuro de Innobasque

Innobasque 2007 07 05

El próximo domingo 5 de julio hará dos años del día que los socios de Saretek decidimos que nuestra Asociación iba a pasar a denominarse “Agencia Vasca de Innovación” (el nombre de Innobasque llegó algunos días más tarde) y le nombramos Presidente a un joven con no demasiada experiencia en esto del I+D+i. El joven (probablemente a causa de su inexperiencia) nada más llegar nos dijo que ibamos a convertir a Euskadi en EL referente europeo en innovación.

kursaal

Y ayer hace exactamente un año, nos juntamos con los socios de Innobasque en el Kursaal a decir aquéllo de “Yes, we can!” (Obama todavía no había ganado, así que nos la jugamos un poco… Nos salió razonablemente bien)

Y hace una semana, nos hemos vuelto a juntar, esta vez en el Euskalduna. Nuestro objetivo ya es conocido. Que llevamos dos años en ello y que habrá que seguir trabajando duro otros veinte años, no parece que sea demasiada noticia. Así que pocas novedades ¿no?

Asamblea 2008 01 31

¿Así que esto era eso de Innobasque? Pues vaya, el 31 de enero de 2008 parecía que iban a comerse el mundo y ahora, mírales, ahí andan, no parece que vaya a ser para tanto… Algunos socios y amigos andan con estas ideas en la mirada, o en su conversación, o en su cabeza… Y es que no ven que se haya alcanzado todavía el “Tipping Point”.

¿Qué es el Tipping Point? En Física, el punto límite en el que un objeto deja definitivamente su posición de equilibrio inicial y avanza inexorablemente hacia una posición de equilibrio cualitativamente distinta. Dicho por un inglés (en este caso refiréndose al cambio climático) “the levels at which the momentum for change becomes unstoppable”.

The Tipping Point

Hay un libro muy ameno e interesante, escrito en el año 2000 por Malcolm Gladwell, que analiza los “Tipping Point” en los procesos de cambio social. Se titula precisamente así The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference

Presenta conceptos y ejemplos relativos a cómo se propagan las nuevas ideas y modelos en la sociedad, y conecta investigaciones desarrolladas por sociólogos con ideas intuitivas sobre el funcionamiento de las redes sociales de las que todos podemos tener una experiencia próxima.

Concluye con un Capítulo delicioso (Chapter 8: Focus, Test, Believe), al que me quería referir en este post, porque para mí resume algunas de las claves del pasado, el presente y el futuro de Innobasque, y del que os dejo el último párrafo:

What must underlie successful epidemics, in the end, is a bedrock belief that change is possible, that people can radically transform their behaviour or beliefs in the face of the right kind of impetus. Tipping Points are a reaffirmation of the potential for change and the power of intelligent action. Look at the world around you. It may seem like an immovable, implacable place. It is not. With the slightest push; just in the right place; it can be tipped.

Así que el futuro de Innobasque va a estar lleno de pequeñas acciones, hechas por muchas personas. Cambiando nuestro modelo de Ciencia y Tecnología, nuestro modelo Educativo, nuestro modelo Sanitario y Asistencial, nuestro modelo de Competitividad y de Sostenibilidad, nuestra Cultura y nuestros Valores.

No sabemos cuál de ellas será la que le dé un vuelco a este pequeño gran país, así que no queda otra: Focus, Test, Believe.

Para todas estas personas que quieren seguir creyendo en este proyecto, que son el futuro de Innobasque, le he pedido a un joven argentino que nos componga una canción. Va por Ustedes.

(Por cierto, Diego Torres compuso esta canción en lo más profundo de la crisis que atravesó Argentina hace algunos años: también nosotros saldremos de ésta).

PIB Argentina 1995 - 2008

Color Esperanza, arrasó en Argentina a finales de 2001 y principios de 2002

Bueno, me voy al partido de gordos y delgados, que por fortuna existen algunas cosas que no tenemos que cambiar.

Catálisis y veneno

Nos cuenta Wikipedia que “catálisis es el proceso a través del cual se incrementa la velocidad de una reacción química. El proceso de catálisis implica la presencia de una sustancia que, si bien es parte del sistema en reacción, la misma se puede llevar a cabo sin la primera. Ésta sustancia se llama catalizador”.

Leyendo esta definición, la imagen de Innobasque como catalizador que Pedro Luis utiliza con frecuencia, me parece afortunada.

Hay que leer la definición hasta el final: “…aunque los catalizadores no se consumen directamente en la reacción, hay que tener en cuenta la posibilidad del envenenamiento de un catalizador: la reacción con una impureza que convierte el catalizador en otra sustancia (otro compuesto químico) sin actividad catalítica“.

También esta imagen me parece afortunada.

Pienso que el veneno más peligroso para Innobasque es dejarse llevar por la inercia. Hacerse un hueco en un Sistema que cambia poco o de forma incremental, cuando el reto que nos hemos planteado exige cambios profundos, cambios que no pueden esperar, cambios eficaces que hagan de nuestro Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación el referente en Europa.

¿Cuáles son estos cambios que Innobasque debe apoyar? Me quedo con tres, en los que considero que Innobasque puede jugar el papel de catalizador, y hago de ellos el segundo punto de mi Compromiso Personal:

  • Simplificar. El Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación es muy complejo y lo será cada vez más, pero para implicar a las empresas y a la sociedad necesitamos esquemas claros, sencillos y transparentes.
  • Orientar a la excelencia y a los resultados. Y para orientar, no conozco muchas más recetas que premiar al que lo hace bien y penalizar al que no lo hace.
  • Conseguir más recursos (privados y públicos). Más personas, más excelentes, que cuenten con recursos adaptados a los retos que nos hemos marcado. Y cuanta menos fragmentación en los recursos y en las personas, mejor.

Esto luego hay que aterrizarlo más, pero para empezar hay que tener dos o tres ideas claras.

¿Me dejo alguna importante?

Yes, we can !!!

Fue hace ya más de dos años cuando me acerqué por primera vez a un blog (el Ateneo de Naider). Desde entonces han sido muchos los blogs visitados, bastante lo aprendido (más ahora que el artesano Julen se ha empeñado en ello).

Fue hace unos días cuando decidí que, además de seguir visitando a otros, merecía la pena intentar arreglar una borda donde encender un pequeño fuego y quizá recibir también alguna visita. En concreto, fue el pasado 26 de Junio en el Kursaal, en Basque Innopolis 2008, mientras Pedro Luis y otros jóvenes nos recordaban que podemos superar el reto de la 2ª Transformación si trabajamos en equipo (yes, we can).kursaal

Y más en concreto, fue en el momento en que Pedro Luis nos proponía la 6ª Etapa en el camino de la innovación, que consiste en asumir cada uno nuestro propio “Compromiso con la Innovación”. Un compromiso a firmar con uno mismo,  para unirnos al compromiso colectivo de hacer de Euskadi EL referente europeo en Innovación. Era una idea que ya me venía rondando desde que Atxutegi nos la contó unos días atrás (sin duda, Ikerbasque ha elegido una persona muy adecuada para la compleja tarea de capturar talento).

También había hablado de ello con Juan Mari Uzkudun, que nos vigila atento desde su atalaya en Gipuzkoa Berritzen. Esa misma tarde me acababa de recordar que algo debemos hacer con el tiempo que nos es dado (un día, con su permiso, os contaré su propuesta para los que hemos doblado la esquina de los cuarenta).

Así que cuando Joseba Jauregizar en Basque Innopolis nos habló de pasar del “made in Euskadi” al “thought in Euskadi”, yo andaba dando vueltas a cómo ir escribiendo (fácil) y cumpliendo (difícil) un compromiso como persona. Es también idea de Iñigo el compartirlo con amigos vía post para que nos ayuden a irlo cumpliendo, así que en todo esto ya veis que la influencia de los de Amorebieta ha sido decisiva.

Como diría Juanto: “Stop Talking, Start Doing” (espero que la Ministra acierte tanto en otros temas como en su fichaje).

El primer objetivo de mi “Compromiso con la Innovación” era irlo escribiendo en este blog, que hablará de innovación tecnológica, de Innobasque y de todas las cosas que nos quedan por hacer.

Del segundo objetivo, hablaremos en mi próximo post.